Skip to content

Odio Halloween

Hannover, 31.10.2015 23:50. Ya casi tengo preparada la peluca, el pantalón roto en unos 1500 pedazos y la camiseta del Woolworth que me costó 3 €. Solo tengo que preparar las 14 bolsas de chucherías, golosinas, Kinder  y demás artilugios que solo les gustan a los niños y que las personas adultas miramos con un poco de “échate para allá”. Este año he disfrazado a Fígaro, mi gato, ya que él no puede perderse ninguna fiesta.

Faltan tan solo 4 minutos para sacar la pistola de agua que guardo para las ocasiones especiales y creeme, esta es una de ellas. Me asomo un poco a la ventana y comienzo a ver a los primeros sonámbulos que pernoctan, algo raro porque aquí, a eso de las 00:00 h. no queda en la calle ni el “tato”.

Justo en el momento que el reloj marca la medianoche de este día D me pregunto: ¿Qué estoy haciendo? ¿Hacía yo esto de pequeño? ¿De dónde salió Halloween? Pues bien, como buen amante del riesgo de tener las dos cualidades más peligrosas del siglo XXI -curiosidad e Internet-, me dispongo a resolver todas mis dudas.

Halloween, por lo visto, viene de la contracción inglesa All Hallows’ Eve que significa, ni más ni menos, que víspera de todos los santos. Es una fiesta de origen celta que conmemora el fin del verano, llamado Samhain. Sabiendo esto, empiezo a comprender muchas cosas…

Generalmente la gente dedica este día  a visitar a los difuntos y llevarles flores y aunque en cada lugar tiene una aceptación diferente, todos tienen eso en común.

Cuando era algo más joven, recuerdo que en Marbella la tradición predominante era el Tostón, que consistía en  irse al campo a pasar la noche o el fin de semana y encontrarse con lo más profundo del ser humano que llevamos dentro. Era la excusa perfecta para hacer las primeras gamberradas como adolescente, lo que vendría a ser hoy un grupo de WhatsApp privado, pero en la naturaleza. Si no tenías tanta “suerte” te tocaba pasar el día con tus padres asando castañas.

En el pueblo de mis padres SalarGranada, la tradición es, siendo niño, pasearte hasta las tantas de la noche echando Gachas (comida hecha a base de harina y pan frito) en las cerraduras de las casas y bloquearlas hasta el día siguiente…gracioso ¡¡¡¿Verdad???!!!

En Cataluña y Aragón, se celebra la Castanyada que se resume a asar castañas, tomar moscatel y comer panellets para pasar la vigilia de todos los santos.  En Galicia, cuna de la tradición, esta fiesta druídica se remonta a los tiempos anteriores al cristianismo, en donde los cráneos de los enemigos vencidos se mostraban como símbolo de victoria. A partir del siglo XVI se empezó a utilizar la calabaza como sustitutivo de estos. Más adelante, los ritos celtas sobre mundo de los muertos derivaron en la tradición de la Santa Compaña. Según la leyenda, la comitiva de difuntos avanza durante la noche en completo silencio y portando largos cirios encendidos. Hoy día, cada vez son más los lugares que retoman esta tradición y celebran el Samaín: Noia, Catoira, Cedeira, Muxía, Sanxenxo, Quiroga o Ourense. Por su parte, los más pequeños se entretienen creando calaveras confeccionadas con una cubierta de calabaza.

En Colombia, este día es muy especial. Es común, que todos de disfracen: niños, adolescentes y adultos. Sin embargo, no es necesario que el disfraz tenga tono tenebroso, lo importante es que sea lo suficientemente bueno como para mostrar en la escuela o en la oficina (sí, ¡es normal ir a trabajar con cara de zombie!). También se festeja el Tintililillo o Tricky Tricky o sea, ir de puerta en puerta pidiendo  dulces a cambio de una canción: una versión colombianizada y más divertida del “trick or treat” estadounidense. En otras regiones, como en Cartagena de Indias,  tradicionalmente se intercambian ingredientes para hacer el Sancocho, es una sopa hecha con carnes, tubérculos, verduras y condimentos.

Por su parte, en Cuba, se podría decir que la mayoría de las personas no se han enterado de que existe tal celebración. Tal vez medio siglo de distanciamiento con relación a “las gringadas” han impactado en las tradiciones de la isla, donde no hay que tener una razón para festejar y sacar una lata y un palo, pero Halloween, eso no se celebra.

El Día de los Muertos, es la denominación bajo la cual en México se celebra el 1 y 2 de noviembre, aunque en algunos lugares comienza desde el 31 de octubre, coincidiendo con las celebraciones de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos. Entonces las familias y amistades se reúnen para recordar a los seres queridos que ya no están entre ellos. Algo muy especial es el altar que se realiza para la ocasión. Sin embargo, no se trata de una festividad luctuosa sino donde prima la felicidad.

También en Guatemala se visita el cementerio para dejar flores y en ocasiones comida a las personas fallecidas. Se prepara especialmente para la ocasión el fiambre, el cual lleva embutidos, queso y verduras.

En Hannover…. ya son las 2 de la mañana y no ha venido nadie a tocar mi puerta, ni un pobre fantasma. Fígaro se ha quedado dormido encima de mis piernas con su traje del Conde Gatula. Con la excusa de obtener información, se me ha olvidado hasta encender las luces. Tanta mezcla de tradiciones que al final no se sabe ni que celebrar. Por eso odio Halloween, porque esto en el campo jamás me hubiera pasado.

 

tumblr_mtp2o4cv5s1s6b6moo1_400
Tomado de Facebook. Anónimo. Autoría desconocida.

 

Foto de portada: George Ruíz.
Foto de cabezal: David Boté Estrada.

 

adrian_finalTexto por Adrian Pinilla Gálvez.
Coleccionista de momentos y descubridor de buenas relaciones. @pinillaAdrian

 

 

 

 

 

 

Oye, no lo pienses más,y síguenos YA

Be First to Comment

Deja un comentario