Skip to content

8 evidencias de lo que el idioma alemán le ha hecho a mi cerebro

Llevo 4 años en Alemania; de ellos todos en Hannover, la capital de Baja Sajonia, provincia sobre la cual se dice que es donde mejor se habla el alemán. Para mí, quien nunca pensó que tendría que “batirme” un día con esta lengua, esto ha sido una empresa harto dificil y que continuará mientras acá resida.

Pero esto de aprender un nuevo idioma tiene sus matices interesantes y, como gusto de observar mis propios procesos, me he percatado de conductas que he “desarrollado”, desde que necesito el alemán para comunicarme cada día. Estas son entonces:

Evidencias de que estoy aprendiendo alemán

A veces “switcheo” sin darme cuenta; de manera que cuando he hablado previamente mi lengua madre puedo, de pronto, continuar con ella, aun cuando mi interlocutor no me entienda. Y sigo… y ni me percato.

Mi inglés… nunca más lo que fue. En la época en que me desempeñaba como neurocientífica, aprendí muy buen inglés, lo leía y lo escribía también. Ahora sucede que no puedo, ni siquiera, decir SPORT; en su lugar me sale SCHHHPORT. ¡Tremendo!

Tampoco mi francés… se ha deteriorado mucho y me da un dolorrrr; aunque aca el tema no es la pronunciación sino que cambio palabras enteras, no me acuerdo de frases que eran para mi “pan comido”. ¡Qué penaaaa!

Cada dos palabras en castellano digo una en alemán. Sobre todo me pasa en Cuba y la gente se me queda mirando. No es pedantería, es que en castellano me comunico muy poco.

En muchas ocasiones, declino los verbos en alemán pero según las terminaciones del castellano; ¿te suena klappear? ¿y anmeldar?

Traduzco frases alemanas literalmente y como resultado obtengo otras que no existen en castellano: “Todo claro” es el mejor ejemplo. Al menos en cubano diriamos: “entendido”.

Me toma más de un minuto recordar palabras que antes usaba automáticamente y a veces no lo logro. En ocasiones ni siquiera son palabras rebuscadas. Nada de eso. Pero se me pierden en este cerebro que ahora trabaja en dos mundos paralelamente.

Alguien me habla en un idioma extranjero, cualquiera que sea, y respondo sofort (inmediatamente) en alemán. En Paris la gente me miraba medio raro 🙂 y en Holanda no tanto, allá más bien el alemán me salvó la vida.


Texto:
Sandra AbdAllah
Foto: Devin TrentVon

 

5 Comments

  1. jajajaja….me siento MUY identificada con TODO! Lo de “anmeldear”, la pérdida de fluidez en inglés y que me falten las palabras en castellano es una constante en mi vida en Alemania…jaja Muy buen post, enhorabuena!!! =)

  2. Aida Aida

    Pura verdad

  3. si que me pasa vieeeeel todo lo que escribes jeje

  4. Lily Lily

    Muy buen Post!! No se si reír o llorar,a mi me pasa lo mismo.Antes hablaba inglés y a pesar de que lo aprendí casi autodidacta, lo aprendí muy buen y tenía muchísimo vocabulario,a veces más e los que lo hablan súper correctamente,ahora es muy triste para mí que lo he olvidado todo,cdo hablo hago un mix horrible con alemán😡😡😡😡, al principio pensé que me pasaría sólo con el inglés pero no!😭😭😭😭 también con el italiano,hice cursos en Cuba y aprendí muy bien el italiano,lo hablaba muy bien y pensé q no lo olvidaría,este año fui a Italia y QUE PEEEEENA, no pude casi hablar,igual hacía mix con alemán y lo más gracioso es que no me daba cuenta😭😭😭😭😭😭.Es tragicómico.A veces hablo en español y hago la misma construcción gramatical q en alemán ej:”Porque yo eso quiero”,QUE ES ESO???😱😱😱😱😭😭😭😭😂😂😂😂.Y por ahí para allá un montón de ejemplos más! Que Horror.Somos el club de los idiomas mezclados!!!😂😂😂

  5. María la del blog Caminando María la del blog Caminando

    Es así, aquí en Italia al conversar con cubanos suenan raros, han perdido el acento y muchas palabras

Deja un comentario