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¿Quieres un hijo o hija bilingüe? Aquí algunas claves para lograrlo

¡Hola! Mi nombre es Natalia Pérez González, soy pedagoga y lingüista y vengo de Chile. Resido desde hace 17 años en Alemania. Llegué como becada de la Universidad de Heidelberg. Hoy soy madre de una niña de 3 y un niño de 6 años. Somos una familia trilingüe. En casa el padre habla croata con los niños; yo castellano “chileno” y en el kindergarten, alemán.

En esta oportunidad quiero hablarles de bilingüismo y de la educación de dos o más lenguas desde casa.

Recuerdo que en mi época estudiantil en Heidelberg mezclábamos los dos idiomas ya por costumbre;  el “Bahnhof” y el “melde dich” eran formas necesarias para comunicarnos entre gente latina. Me divertía mucho mezclar y ver todas las posibiilidades que creabamos al hablar; ése era nuestro sello personal. Así desarrollabamos nuestro sentido de pertenencia a un grupo en el extranjero.

Esa etapa fue buena y necesaria. Pero resulta que cuando llegan los y las peques esto cambia, es ahí cuando se nos complican las cosas y no sabemos si está bien seguir mezclando, y si no lo está, nos sale muy difícil dejar de hacerlo.

El bilingüismo y la buena enseñanza de dos o más lenguas es un tema que tiene que ver, en un principio, con nuestra propia relación con la lengua materna. Es decir, cuánto más conocemos su estructura gramatical y cómo funciona y si se disfruto de ella, más fácil resultará estar atento al habla de hijos e hijas en casa, enseñarla y mantenerla activa en el extranjero.

Si además analizo cómo yo hablo mi lengua, si me gusta hablar en general, si hago consciente el nivel, norma y registro que utilizo, mejores resultados alcanzaré al educarles con dos o tres idiomas. Dialogar respecto al origen, las raíces y sobre la variante regional que se tenga, son aspectos importantes para desarrollar el bilingüismo.

Además debemos actualizar la lengua, ya que nos quedamos generalmente con el habla al momento de emigrar, que no es la misma que la de hoy en el país de origen; y no olvidarse de ir subiendo su nivel y calidad, según la edad de los niños y niñas.

En segundo lugar, es importante detectar la relación que se tiene con el idioma de la pareja, padre o madre de mi hijo o hija, y la aceptación y el afecto hacia la otra lengua que en muchos casos no es el alemán. Manifestar interés e intención de querer aprenderla y disfrutar de ese proceso, hará que los y las peques adopten una actitud positiva ante el idioma hablado en casa. Como bien sabemos, ellos  perciben los comentario y actitudes de sus progenitores. Si no quieren hablar español puede ser que hayan escuchado, en la familia, comentarios negativos de una u otra lengua. Es aquí donde entra en juego el principio de atención y afecto, base de la enseñanza de dos o más idiomas.

De este modo, es importante tener padres y madres con alta autoestima y seguros de sí mismos. Los niños y niñas que crecen con estas fortalezas, adquieren la confianza y seguridad necesaria para no tener que “avergonzarse” de hablar otra lengua.

Cuando el peque inicia una confrontación y discute con la madre o el padre debido al otro idioma, es entonces que debemos averiguar y observar la actitud que se ha tenido al respecto.

Por último, nos queda revisar la relación que tenemos con el entorno, es decir, el país donde se reside.

Es importante manifestar interés por la lengua, querer aprenderla, ya que los hijos e hijas la hablan y disfrutan con sus pares -cantando, jugando, divirtiéndose sirven de ejemplo-; lo cual no quiere decir que tenemos que hablar alemán con ellos; al contrario, los niños y niñas tienen la capacidad de diferenciar, desde pequeños, los idiomas y si estos son entregados con amor y atención, entonces son tan válidos como el alemán para comunicarse. El trabajo es integrar, sumar ordenadamente y no excluir ni separar, generando un “ghetto” lingüístico.

Si estamos aprendiendo alemán y nos resulta dificil, ayudarse con los hijos e hijas es el mejor consejo. Elogiarles por lo que hacen y lo bien que lo aprenden y hablan, son comentarios que no deben faltar en casa. Dejar que nos corrijan es un acto muy bello y además pedagógico.

La actitud en el proceso de integración al nuevo país es también siginificativa para lograr una buena educación de idiomas. Realizar esfuerzos constantes por hablar alemán, hacer una oración en público, visitar lugares típicos alemanes, participar de las actividades de la comunidad e intentar hacer amistad con personas alemanas, son detalles diarios que motiva a la familia por entero.

Contrario a lo que podría asegurar, Alemania está desde hace muy poco estudiando este tema y queda mucho por hacer y enseñar. Muchos médicos y especialistas no lingüistas recomiendan aún hablar sólo alemán en casa. Incluso, a mí me pasó una vez cuando visité a un doctor.

Siéntanse plenos de orgullo por hablar otras lenguas y a quien pregunte, coméntenle sin pudor ni menos temor: “Mein Sohn wächst zweisprachig oder dreisprachig auf. Das ist toll! Es ist das Beste Geschenk was wir ihm machen können” (Mi hijo habla dos o tres lenguas en casa…es el mejor regalo que le podemos dar).

La gente se soprenderá y valorará, sin dudas, el bilingüismo.


Texto:
Natalia Pérez González
Foto: sari_dennise

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2 Comments

  1. Me gustó mucho. Yo la verdad es que si me puse las pilas con el alemán. Ahora me falta dar el paso e intentar hacer amistades o al menos un mayor acercamiento social. Y seguir aprendiendo. En casa hablamos sólo español, y normalmente nos movemos en varios círculos y amigo de habla hispana por el momento. Supongo que según crezca el mayor y vaya haciendo amigos irá cambiando la cosa.
    Y me gustó lo de la frase, porque alguna vez me ha comentado gente, incluso en el Tram, Que debería hablarle en alemán al niño y no español.

  2. María José Hernández María José Hernández

    Hola, somos una familia chilena viviendo en Italia. Nuestras hijas nacieron acá, pero les hemos siempre hablado español. Nuestra pediatra italiana validó nuestra elección, algo que reafirmó nuestra opción. Este año la mayor está empezando el colegio (equivalente al playgroup de Chile) y hasta el momento vamos bien con el italiano, está empezando a decir algunas palabras y mezclando los idiomas.

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